Extensión
Egresada de la UNVM con méritos en posgrado sobre DDHH
Mié, 12/12/2012 - 09:48

La egresada de la Licenciatura en Sociología de la UNVM, Rebeca Cena, obtuvo recientemente el mejor promedio y mención de tesis en el marco de la Maestría Internacional en Derechos Humanos y Democratización que se dicta en la UNSAM. El tema abordado fue “Asignación Universal por Hijo para protección social. Sustentos, configuraciones, formas e implicancias.

 

La Maestría Internacional en Derechos Humanos y Democratización, afiliada al European Inter-University Centre for Human Rights and Democratization (EIUC) de Venecia (Italia) es ofrecida junto a los socios de una red inter universitaria latinoamericana integrada por las Universidades de Buenos Aires, Nacional de General Sarmiento, Nacional de Lanús, Nacional de Mar del Plata, Nacional de Quilmes, Nacional de Villa María (a través del Instituto de Extensión), Mayor San Francisco Xavier de Chuquisaca, Mayor de San Andrés, Bolivariana, de la República, y la Organización Voces contra el Silencio. Este programa cuenta con financiamiento de la Unión Europea (UE).

 

Dialogamos sobre esta experiencia con la socióloga y esto nos comentaba:

-¿Por qué decidió participar de la Maestría en Derechos Humanos y Democratización?

-La decisión de participar en la Maestría en Derechos Humanos y Democratización tuvo que ver principalmente con la oferta académica y la conformación del grupo. En cuanto a la oferta académica contaba con un plan de estudios que profundizaba los límites y potencialidades de los instrumentos nacionales, regionales y universales de protección de los derechos humanos, poniéndolos en tensión con la conquista de mayores niveles de democratización. En cuanto al grupo, ésta ofrecía una importante oportunidad de generar intercambios, discusiones y construir en conjunto con un grupo de 35 personas de formación académica (sociología, comunicación social, abogacía, ciencia política, antropología, historia, periodismo, cine, trabajo social) y de contextos sociopolíticos sumamente diversos (Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Guatemala, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Uruguay, Brasil, Portugal, Italia y España).

 

-¿Cuáles fueron los ejes centrales de esta capacitación? ¿Cómo se desarrolló el dictado de la misma?

-Los ejes centrales de la Maestría tuvieron que ver con el acercamiento a las herramientas conceptuales específicas para el análisis, construcción y abordaje de problemáticas que aquejan a las poblaciones en materia de violación a los derechos humanos. Al mismo tiempo, se centró en problematizar los obstáculos que el no respecto y garantización de los mismos significó en términos de erosionar procesos de democratización profundos, reales y significativos para la conquista de mayores niveles de igualdad y justicia. Por poner un ejemplo que peca de sencillo, si no podemos garantizar la alimentación de un sector de la población -que ello constituye una violación a los derechos humanos, particularmente los derechos económicos, sociales y culturales- menos aún podemos pretender que ese mismo sector pueda conformarse como un actor político con las energías –corporales, sociales, emocionales, psíquicas, etc.- suficientes como para formar parte de los procesos de participación democrática que puedan revertir dicha situación, procesos que, se entiende, van más allá del mero hecho de votar. Ninguna acción colectiva puede conformarse si no hay actores con las energías necesarias para conformarla. Y en la garantización de dichas energías, los derechos humanos constituyen parte central.

El dictado de la maestría se concentró en cuatro bloques nodales. En primer lugar, materias troncales que abarcaban, entre otras, asignaturas como filosofía de los derechos humanos; sistema internacional y regional de derechos humanos; memoria y justicia; género; derechos económicos, sociales y culturales, etc. En segundo lugar, una serie de talleres vinculados a los procesos de avances en las investigaciones particulares que fueron nuestras tesis de maestría y también de profundización en temáticas específicas como Relatoría de Naciones Unidas sobre Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes; sobre la Corte Penal Internacional; sobre el Sistema Africano de Derechos Humanos; sobre Migraciones, identidad cultural y derechos humanos, etc. En tercer lugar, la maestría en Derechos Humanos y Democratización ofreció seminarios de profundización como pluralismo jurídico; economía social y derechos humanos; derechos de generación; políticas públicas y derechos humanos, etc. Por último, pasantías que en mi caso particular fue desarrollada en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.

 

-¿Por qué optaron por la AUH como tema de análisis? ¿Cuál es el objetivo de este proyecto y qué alcances sociales tiene?

-Como tesis de Maestría opté por la Asignación Universal por Hijo porque ésta se ha constituido en el país en la política social con mayor importancia. En primer lugar, por el número de destinatarios que en julio de 2012 rondaban los 3.350.375 de niños, niñas y adolescentes según datos del propio ANSES. Ello la vuelve la política social argentina con la mayor cantidad de titulares, dado que por ejemplo su antecesor inmediato, el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, masivo en su momento, concentró 1.828.182 destinatarios y destinatarias. Al mismo tiempo, en términos de presupuesto concentra el 0.58% del PBI, lo que la vuelve una política social ineludible para quienes estudiamos políticas sociales en Argentina.

 

-¿Qué implicancias tiene la adopción de la AUH en materia de derechos humanos?

-La AUH ha significado una serie de avances en materia de derechos humanos, aunque aún sigue manifestando fuertes limitaciones que están siendo abordadas por organismos de derechos humanos con una importante trayectoria en el país como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

Como avances tenemos que se inserta dentro del régimen de la seguridad social argentino y ello implica, entre otras cosas, que se haya dado una ampliación del régimen de las asignaciones familiares que han pasado de proteger desde el 54 al 82 por ciento de los niños, niñas y adolescentes en el país, al mismo tiempo, significa un cambio cualitativo con respecto a otras políticas sociales aplicadas en el país anteriormente dado que su financiamiento no depende de los organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial, por ejemplo.

 

-¿De qué manera esta política pública de protección social se configura como elemento de inclusión y democratización?

-La AUH significa e implica que más de tres millones de niños, niñas y adolescentes se encuentren bajo su cobertura, significando ello que los núcleos familiares cuentan con un ingreso extra que permite enfrentar, en alguna medida, la producción y reproducción del hogar. Sin embargo, aún cuenta con exclusiones que preocupan a los organismos de derechos humanos, exclusiones que afectan a los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad. Sólo por mencionar un ejemplo, los niños, niñas y adolescentes menores de 18 años que tengan a su mamá o papá privado de la libertad no pueden acceder a la AUH. Esta situación ha sido foco de una serie de movilizaciones por parte de organismos de derechos humanos y del defensor del pueblo de la nación. En primer lugar, porque no existe ninguna razón válida para excluir a las niñas, niños y adolescentes de esta prestación social por la situación en la que se encuentren sus padres. En segundo lugar, porque esos niños, niñas y adolescentes se encuentran más “vulnerables” dado que una o más de las personas que podrían proveerles la realización de sus necesidades no pueden hacerlo porque se encuentra en condiciones de privación de la libertad. Lo mismo sucede con los niños, niñas y adolescentes que tienen a algunos de sus padres que son inmigrantes y no poseen más de tres años de residencia en el país. En este caso, un grupo familiar donde, por ejemplo, la mamá sea de nacionalidad argentina, el niño o niña también, pero el papá sea, por ejemplo, colombiano no pueden acceder a la AUH hasta que el papá tenga más de tres años de residencia en el país, pese a que el niño o niña sea nacional argentino. Éstas constituyen quizás algunas de las limitaciones de la AUH en términos de alcanzar mayores niveles de inclusión y democratización, por lo que la tarea es seguir avanzando.

 

-¿Cómo se diferencia esta experiencia del conjunto de estrategias de reducción de la pobreza para la niñez adoptadas por otros países de la región?

-Si bien es cierto que la AUH responde a una trayectoria de lo que se conoce como Programas de Transferencias Condicionadas (PTC) implementados en la región, siendo los primeros en México y Brasil, manifiesta una serie de características que no solamente la diferencian de dichas experiencias, sino que la alejan de considerarla un PTC.

Muchas de las características que diferencian a la AUH de otros programas implementados e la región, las he mencionado anteriormente:su inscripción dentro del régimen de la seguridad social; la ampliación del régimen de asignaciones familiares que ha implicado incluir bajo su cobertura el 82% de niños, niñas y adolescentes; su modo de financiación que no depende del aporte que hagan, hasta el momento, organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial; su presupuesto que concentra el 0.58% del PBI; y,por último, la cantidad de destinatarios y destinatarias bajo su cobertura.

 

-Tras la finalización de este trayecto de posgrado ¿cuáles son tus perspectivas profesionales?

-Mis perspectivas profesionales para el próximo ciclo lectivo tienen que ver con el comienzo del Doctorado en Ciencias Sociales en la UBA y la continuación de mi proyecto de investigación vinculado a las políticas sociales y la sociología del cuerpo y las emociones, en función de mi inserción en el Centro de Investigaciones y Estudios Sociológicos (CIES) dirigido por Adrián Scribano y mi beca Doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Al mismo tiempo, continuar con el proyecto de Investigación dirigido por Graciela Magallanes y apoyado por la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), titulado “Manifestaciones Expresivas Creativas Colectivas y Disfrute” conformado por: Claudia Gandía, Gabriela Vergara, Federico Díaz Llorente, Dayana Marinzalda, Flavia Cipolat y Alejandra Peano.


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