Lingüística
Aseguran que el análisis del discurso estimula una mirada crítica
Mar, 14/03/2017 - 09:48

Lo hizo la doctora Elvira Narvaja de Arnoux en su visita a la UNVM para dictar clases en el marco del Doctorado en Ciencias Sociales. La especialista destacó la jerarquía del posgrado y la capacidad de integrar a alumnos con trayectorias muy diversas. “El hecho de que sea en una universidad joven implica también la voluntad y el esfuerzo de las autoridades para ser reconocido como tal”, afirmó.
 
Elvira Narvaja de Arnoux es considerada una referente en materia de lingüística. Profesora titular de Lingüística Interdisciplinaria y Sociología del Lenguaje, dirigió cursos de posgrado y dictó conferencias y seminarios sobre temas de glotopolítica, análisis del discurso y pedagogía de la escritura. Entre otros temas, estudió las políticas del lenguaje vinculadas con la formación de los Estados nacionales y los procesos actuales de integración regional y globalización; con un especial interés por el proceso de integración sudamericana.
 
“El análisis del discurso ayuda a desmontar los mecanismos que generan determinados efectos de sentido y, por lo tanto, mostrar los sometimientos a los que llevan determinadas discursividades y cómo algunas son transformadoras”, reflexionó en su visita a la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) para dictar clases en el marco del Doctorado en Ciencias Sociales.
 
-¿Por qué es importante la enseñanza del análisis del discurso?
-Uno tiene que pensar que el análisis del discurso es un campo muy amplio que integra las disciplinas más diversas que estudian la discursividad y también es una práctica interpretativa en la que el investigador, a partir de problemas que se plantea, o que le plantean otros profesionales, hace sus investigaciones y convoca a todas las ciencias del lenguaje, incluso las que no tratan la discursividad. El analista del discurso es un profesional que debe responder al requerimiento del campo jurídico, médico, de los medios, diferentes áreas donde es necesario un saber concreto sobre discursividad.
 
-¿Cuál es el aporte que realiza?
-Esto ayuda a desmontar los mecanismos que generan determinados efectos de sentido y, por lo tanto, mostrar los sometimientos a los que llevan determinadas discursividades y cómo algunas son transformadoras. A partir de eso se tiene una mirada sobre el universo social mucho más crítica, eso es lo central.
 
-¿En qué nivel debería incorporarse?
-Es importante su enseñanza en todos los niveles educativos, ya que permite posicionarse ante los discursos sociales y es importante para la propia producción de los estudiantes porque lo hace poner en juego cuáles son las estrategias discursivas ante la escritura y la lectura de textos. El análisis del discurso colabora en estas dos dimensiones.
 
-¿Cómo impacta en la actualidad?
-El análisis del discurso es un campo muy importante que ahora tiene un impacto mayor en lo que se llama tecnologización del discurso que implica ir regulando las discursividades en distintos ámbitos. Hay diferentes tendencias teóricas y abordajes metodológicos en el campo que enriquece esta práctica.
 
-¿Qué lugar le asigna a las ciencias sociales?
-En la actualidad, el problema de los discursos es abordado por numerosas ciencias sociales y eso hace que sea un espacio que excede a las ciencias del lenguaje y cubra un amplio campo interdisciplinar. Desde el punto de vista político creo que hay que acompañar un proceso que se está desarrollando de poner al país de pie y eso que quedó demostrado en las movilizaciones de las últimas semanas. Eso implica pensar todos los aspectos de nuestra vida social y en eso las ciencias sociales tienen un rol muy importante. El pueblo muestra que está íntegro, que puede ser capaz de levantar sus banderas y enfrentarse a nuevas y viejas formas de sometimiento. Esto tiene que convencer a los intelectuales y a los universitarios de que también tienen que participar.  
 
-Usted estudió discursivamente el proceso de integración regional, ¿cuáles son huellas discursivas que puedo encontrar y qué impacto tienen en la actualidad ante lo que muchos consideran un cambio de ciclo?
-Hay que ver si hay un cambio de ciclo. El proyecto de integración regional viene desde nuestras guerras de la independencia, es decir que ya ha cubierto casi dos siglos y ha acompañado toda nuestra vida independiente sostenida enérgicamente por los movimientos nacionales y populares de todo el continente. Tuvo momentos de euforia y cierto desánimo como el que surge ahora cuando muchos de los gobiernos progresistas han sido reemplazados por gobiernos de derecha que, en muchos casos, no van a tender a la integración sudamericana. Desde las guerras por la independencia hay dos proyectos, el de integración latinoamericana y, por otro lado, el panamericanismo que está sostenido en Estados Unidos. La expresión en nuestra región es la Alianza del Pacífico que tuvo un gran impulso el año pasado e incluso se pensó en integrar al Mercosur en ésta. Dentro de las luchas nacionales es muy importante la integración sudamericana y, desde el punto de vista del lenguaje, vemos como necesario que se hagan políticas lingüísticas que correspondan a ese proyecto. Nosotros hemos defendido el desarrollo de un bilingüismo español-portugués que permita la integración y la participación política. Estudiando los discursos de Perón en el diario Democracia en 1951 y 1952, él insiste con mucha energía en la necesidad de la unión de nuestros países y el negarse a enfrentar a otros países hermanos. También va desmontando los mecanismos de los grandes grupos de poder que buscan impedir esa unidad.
 
-¿Ese discurso encuentra una continuidad en Hugo Chávez?
-La matriz del discurso latinoamericanista se conforma muy tempranamente y liga al latinoamericanismo a una democracia radical. Chávez lo va a formular como el socialismo del siglo XXI, con integracionismo regional y democracia radical. Era una figura que le daba notable importancia a la lucha ideológica y participaba muy activamente. Para Chávez, el amplio espacio que se abre con las guerras de la independencia se iba a cerrar cuando América Latina sea independiente y socialista.
 
-Como miembro del comité académico del doctorado que dicta la UNVM, ¿cuáles son los aspectos a destacar? 
-El Doctorado en Ciencias Sociales es muy interesante y muy importante. Integra a alumnos con trayectorias muy diversas y es central para que los estudiantes avancen no sólo con los temas abordados en las clases por los docentes, sino en la interacción con otros estudiantes. El hecho que sea en una universidad joven implica la voluntad y el esfuerzo de las autoridades para ser reconocido como tal.


Compartí esta publicación