Martín Becerra
“La concentración de medios lesiona la libre expresión”
Mar, 10/10/2017 - 13:28

El especialista en el análisis de políticas públicas de comunicación dictó una clase en la UNVM. Crítico de la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, invocó: “Espero que si la historia abre una nueva ventana de oportunidad, como en el 2009, no la desaprovechemos como lo hicimos entonces”.
 
El investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) especializado en el estudio de los sistemas de medios de comunicación en América Latina, doctor Martín Becerra, brindó una clase abierta sobre Concentración y Convergencia Infocomunicacional en Argentina. La actividad fue organizada por el Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales (IAPCS) de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) en el marco de la cátedra Economía Política de la Comunicación con el objetivo de dialogar y debatir acerca de la actual situación de los servicios de comunicación audiovisual y construir definiciones críticas en torno a la convergencia digital y los distintos debates que la atraviesan.
 
En ese marco, al ser entrevistado por la Secretaría de Comunicación, señaló que existe una “doble amenaza para los medios tradicionales, por un lado la mayor concentración del mercado y por otro un avance tecnológico que les quita significación social”. 
 
-Entonces, ¿cómo actúan ante este panorama?
 
-Los que no son los gigantes del mercado están en grandes problemas para subsistir, pero, además, el cambio tecnológico les captura parte de los ingresos publicitarios que antes se canalizaban solo por el sistema de medios. Los usuarios de las redes sociales jibarizamos los contenidos de los medios tradicionales que antes tenían la función de empaquetar, jerarquizando determinados temas por sobre otros. Ahora, el menú que compuso el editor de un diario se puede hacer viral más allá de la intención que haya tenido. Entonces, los medios tradicionales pierden relevancia política y económica, y están en severos problemas.
 
-¿Los medios tradicionales delegaron la distribución de contenidos?
 
-Hay dos tendencias. Por una parte, algunos editores con una mirada nostálgica sobre el periodismo y requieren de una inversión económica que, en general, no está al alcance del empresariado. Otro modelo de negocio es el que se dedica a viralizar contenidos con pretensión de gran impacto. Un periodismo de pantallas y de viralización que no requiere de una gran inversión, porque más que la calidad lo que premia es el click, el impacto, la sensación. En muchos casos ceden a la tentación de la dictadura del click creyendo que vende, pero en ellos no vende, vende en Facebook o en Youtube porque nadie lee la web del diario.
 
Convergencia comunicacional
 
Becerra es autor de libros y artículos sobre políticas de comunicación. En los últimos años se dedicó especialmente al análisis de la concentración y los proyectos de comunicaciones convergentes en Argentina y América Latina.
 
-¿Cuál es la situación respecto del proyecto de ley de comunicaciones convergentes?
 
-Cuando asumió el Presidente Macri dijo que iba a mandar un proyecto al Congreso, pero hasta ahora no se presentó. Sí hubo numerosas modificaciones vía decretos de la regulación de medios de comunicación y telecomunicaciones. Públicamente no hay ningún proyecto de parte del gobierno, pero hay partidos de la oposición que presentaron alternativas.
 
-Entre ellos el del Partido Socialista, ¿cuáles son las características?
 
-Se trata de un proyecto convergente. Reúne las actividades de medios audiovisuales, como de telecomunicaciones y la conectividad a internet. También establece, entre otras cosas, que las plataformas OTT tienen que participar del fomento de la producción local e independiente, e incorpora a las telefónicas como parte de ese fondeo con lo cual se crea un fondo de recursos que, en parte, tiene que ser destinado a producciones fuera del área metropolitana de Buenos Aires para descentralizar. A diferencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) plantea que tiene que haber una reserva del 33 por ciento para organizaciones sin fines de lucro establecida por la autoridad de aplicación en cada una de las localizaciones del país. 
 
-¿Qué otras diferencias pueden observarse respecto de la LSCA?
 
-En cuanto a la composición de la autoridad de aplicación esta propuesta se diferencia  porque la conclusión de los 6 años de, para mí, mala aplicación de la LSCA es que además de haber representación política tiene que haber un requisito de competencia de quienes sean directoras y directores mediante un concurso nacional previo. Así, quienes acrediten que tienen conocimientos para regular estas actividades pasan a la segunda instancia en la cual los partidos eligen a sus representantes. En la aplicación de la normativa anterior había directivos que carecían de las competencias elementales.
 
-¿Y con las políticas actuales?
 
-Hay un tope a la concentración de la propiedad que no coincide con lo que viene haciendo el gobierno a través de decretos que estimulan la concentración de la propiedad en pocas manos y compromete no solo el mandato del propio Presidente Macri, sino varios mandatos más porque se prorrogaron licencias por 15 años.    
 
-¿Cuáles son los riesgos que trae la concentración?
 
-El riesgo de una política hiperconcentrada es que lesiona el derecho a la libre expresión de la mayoría de la población. Este es un gobierno que ha eliminado el tope a la concentración de la televisión por cable, dispone de manera discrecional qué señales tienen que estar en la grilla del cable o de la TDA. Esto es algo que viene de antes, el gobierno de Macri no podría hacerlo si el de Cristina Fernández no lo hubiera hecho. Si se hubiera inaugurado una política realmente pública para definir, esto no hubiera pasado. Los derechos de la ciudadanía no cuentan en las políticas del gobierno en esta materia.
 
-Algunos sectores de la gestión anterior sostienen que no se defendió la LSCA. ¿Usted qué opina?
 
-En primer lugar me alegro de que coincidamos ahora que la LSCA se aplicó mal. Algunos lo decíamos en 2010 y éramos muy pocos, y en los encuentros universitarios no teníamos una buena acogida de los colegas. Estábamos bastante solos los que reclamábamos que haya políticas coherentes con lo que la ley decía. Las políticas fueron muy irrespetuosas de la ley, porque no se desconcentró el mercado, los medios estatales no fueron públicos, la autoridad de aplicación no fue independiente, el 33 por ciento de reserva para organizaciones sin fines de lucro no se cumplió. Qué hubiera pasado si la LSCA se cumplía por el gobierno anterior, muy probablemente el costo de Macri al desguazar algunos capítulos centrales sería mayor al que hay ahora. 
 
-¿Cuáles son sus expectativas?
 
-Es un tema preocupante que pone a quienes estamos comprometidos con una mirada más democrática de las políticas de medios a remar en contra de la corriente para tratar de convencer de que esta no es la vía y que se vulnera derechos constitucionales. Nos pone en este desafío teniendo como experiencia un amplio debate previo a la sanción de la LSCA en 2009. Ese aprendizaje produjo conocimiento sobre el tema. Hoy tenemos un conocimiento social, académico, legal, experto y político, y espero que si la historia abre una nueva ventana de oportunidad como en el 2009 no la desaprovechemos como lo hicimos entonces.   


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