Doctorado
La pedagogía en función de actuar, pensar y reflexionar la educación
Lun, 06/11/2017 - 11:32

En su propuesta de posgrado, el Instituto de Ciencias Humanas asume a la teoría, los principios y la tecnología al servicio del proceso de enseñanza-aprendizaje en la acción concreta de educar. El doctor Winfried Böhm, desde su perspectiva, aportó al “proceso de construir, aprender y comunicar conocimiento” en un seminario.
 
En el marco del seminario Controversias Pedagógicas, del Doctorado en Pedagogía que dicta el Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Humanas, el doctor Winfried Böhm ofreció una clase y una conferencia sobre “el proceso de construir, aprender y comunicar conocimiento”. Este espacio académico buscó promover el análisis de los cambios en la manera de pensar la pedagogía y su impacto en la práctica.
 
Böhm es presidente del Instituto Europeo de Educación, director y profesor emérito del Instituto de Pedagogía de la Universidad de Würzburg, en Alemania. Autor de más de 40 obras, aportó reflexiones y teorías sobre la educación en el presente.
 
“La pedagogía tiene una función analítica, crítica y orientadora”, explicó en una entrevista con la Secretaría de Comunicación de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).
 
-¿Cómo define a la pedagogía con relación a las ciencias de la educación?
-Hoy se piensa que la ciencia de la educación es una progresión de la pedagogía. La realidad es que la ciencia de la educación está al inicio de la pedagogía occidental. Al inicio de la historia están los sofistas que hicieron el modelo de educación más antiguo. La pedagogía nace como crítica a la ciencia de la educación y el primer crítico fue Platón, que critica la finalidad de éxito. Él dice que la educación debe promover a la persona humana. La pedagogía es mas reciente y nace de la crítica a la ciencia de la educación.
 
-La pedagogía piensa, actúa y reflexiona.
-La pedagogía tiene dos tareas: reflexionar y criticar la educación en acto real y proponer alternativas para mejorar. Tiene una función analítica, crítica y orientadora para los maestros y demás actores.
 
-¿Cómo se da ese proceso?
-Es difícil hablar de una pedagogía mundial, pero la tendencia general de la ciencia de la educación es eliminar la función orientadora y se restringe a la función analítica. El análisis puede ser importante, pero no sirve para los docentes, porque ellos quieren una orientación para su acción educativa. Eso pasa sobre todo en Estados Unidos, donde el discurso pedagógico es más limitado que en el resto del mundo. Allí, las ciencias de la educación analizan y hacen estadísticas pero no dan orientación, mientras que la pedagogía en Europa y América Latina no olvidó su tarea de orientar.     
 
-¿El idioma es un limitante?
-En las ciencias se utiliza el inglés que es un idioma pobre, confrontado con otros. La limitación del discurso conduce a la destrucción del relato pedagogía y lamentablemente es así. 
 
-¿Qué características tiene su visión sobre la pedagogía?
-El hombre puede ser concebido como un ser natural, de la sociedad y por su autonomía que le da autenticidad. La pedagogía de la naturaleza domina la idea del desarrollo natural. La pedagogía socialista, que es también la del neoliberalismo, domina la función social del hombre y de la educación. En la personalista domina la persona humana y este es un concepto antiguo, sobre todo en el pensamiento cristiano. El personalismo moderno concibe al hombre como el conjunto de las tres posibilidades: pensar, hablar y decidir y actuar con otras personas. El centro de esta pedagogía es el hombre como sujeto y objeto de la educación. El personalista piensa a la educación como un proceso de autorealización de la persona. Es una pedagogía que ahora se difunde en todo el mundo   
 
-¿Se recibe de igual manera?
-La recepción depende de la capacidad lingüística. En el inglés es difícil porque no hay una palabra que defina a la persona.
 
-Es su tercera visita a Villa María. ¿Cómo se relaciona con esta ciudad y con la Universidad en particular?
-Margarita Schweizer fue mi alumna y me invita a la Universidad Nacional adonde vengo con mucho gusto. Me siento en la misión de divulgar mis ideas y en Argentina se editaron seis de mis libros, uno de ellos por Eduvim.
 
-Hace poco fue reconocida como Ciudad del Aprendizaje…
-Villa María es para mí muy interesante. Es una ciudad que está lejos de las capitales europeas, pero encuentro en ella el pensamiento típico europeo y me gusta mucho.
 
-Usted viene de las ciencias económicas y además tiene una relación con la música…
-Mi biografía es particular. Empecé con la economía, luego vino la música, la filosofía y llegué a la pedagogía que es un conjunto de todas las demás disciplinas. Yo escribo textos para óperas. Un autor que para mí fue muy importante es Jean-Jacques Rousseau, conocido por ser el autor del contrato social y el iniciador de la política democrática. Pero también fue muy importante como compositor de obras musicales. He traducido su opera Le Devin du village y haciendo ese trabajo descubrí que el joven Mozart, que estuvo en casa de Rousseau, escuchó esta ópera y de regreso a Salzburgo escribió su primera obra que es casi un plagio de Rousseau. Lo he publicado.
 
-¿Cuál es su última obra?
-Mi última obra se va a estrenar el 9 de diciembre en Alemania. Se llama Oratorio para Navidad. La historia no cuenta la Navidad, sino que pongo a este evento en la historia de dios con la humanidad, desde el paraíso a la resurrección. El nacimiento es solo un momento.


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