Tensiones y debates
Guillermo O’Donnell, un intelectual comprometido con la democracia
Mié, 29/11/2017 - 11:42

En el Primer Congreso de Ciencia Política de la UNVM, Gabriela Ippolito O’Donnell presentó el libro que compila el análisis de la obra del politólogo argentino por referentes de las ciencias sociales. “Su gran legado es que desde América Latina ha contribuido a toda la ciencia política mundial”, aseguró.
 
En la reseña de La ciencia política de Guillermo O’Donnel, libro editado por Eudeba en 2015, puede leerse que fue “un intelectual comprometido con la democracia, con su país, con su época”. Reconocido como el politólogo más importante del país, sus textos y pensamientos alcanzaron trascendencia internacional. El libro presenta un detallado análisis de su prolífera obra realizada por referentes de las ciencias sociales, discípulos y amigos. 
 
Gabriela Ippolito O’Donnell, junto a Martín D’Alessandro, fue una de las autoras y compiladoras del libro que introduce al pensamiento de un intelectual riguroso. En el Primer Congreso de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Villa María (UNM) abordó el eje “sociedad civil, democracia y participación ciudadana”.
 
-¿Por qué recuperar la ciencia política de Guillermo O’Donnell?
-La idea fue hacer un libro sobre la ciencia política de Guillermo O’Donnell con revisiones críticas de sus distintos libros, pensando en que él tenía una forma particular de hacer ciencia política.
 
-¿Cuál fue el eje de esa obra?
-Vivía obsesionado por el autoritarismo, tanto político como social. Desde sus primeros escritos se dedicó a estudiar cómo podían hacer las sociedades en América Latina para deshacerse del autoritarismo en todos sus niveles. Luego escribió un texto clásico sobre transiciones de un gobierno autoritario, que fue un producto latinoamericano en sus orígenes pero que después dio la vuelta al mundo. Es un texto que pudo prever lo que iba a pasar en otras regiones. 
 
-Introdujo la idea de autoritarismo burocrático.  
-Sí. En los años 60 y 70 hubo una serie de nuevos autoritarismos en la región y en ese momento las teorías dominantes sugerían que eran autoritarismos tradicionales, caudillistas. Guillermo planteaba lo contrario, que eran autoritarismos con roles tecnocráticos modernos, con fuerzas armadas burocratizadas de manera moderna y que venía, supuestamente, a modernizar el Estado. Después hizo una elaboración sobre las tensiones internas y cómo, a través de esas contradicciones, se podía llegar a las transiciones hacia la democracia.   
 
-Otro concepto que surge es el de democracia delegativa…
-La democracia delegativa se basa en estudios sobre los nuevos regímenes en la región y encontró disonancia con respecto a otros países más desarrollados. Si bien son democracias porque los presidentes ganan en elecciones limpias y competitivas, una vez que llegan al poder deciden violar los mecanismos de rendición de cuentas horizontal. Dividen a los otros poderes y evitan los controles de agencias externas al Estado que lo evalúan. Sienten que el pueblo les delegó todo el poder y las otras instituciones son un obstáculo. Es un estilo de ejercer el poder en donde hay un apoyo por parte de la ciudadanía que prefiere presidentes más fuertes que, en general, surgen de crisis económicas y la ciudadanía tiende a delegarles más poder, pero una vez que  una vez que resuelven las crisis siguen haciendo lo mismo y no quieren interferencia de otros poderes. 
 
-¿Puede relacionarse con los mecanismos de Estado abierto?
-Una de las características centrales de la democracia delegativa es la violación de los mecanismos de rendición de cuentas a la sociedad, es una democracia devaluada. La apertura apuesta a la transparencia, cómo se implemente y quiénes tienen acceso es un tema empírico que tenemos que estudiar. Pero en general pueden aumentar la credibilidad de los gobiernos democráticos.
 
-¿Cuál es el legado de Guillermo O’Donnell?
-En la Ciencia Política tenemos la tarea de contribuir desde la investigación y evaluación. Tuve la suerte de compartir 23 años con Guillermo y su gran legado es que desde América Latina, con un pensamiento latinoamericano, ha contribuido a toda la ciencia política mundial. Creo que tenemos que recuperar ese pensamiento.  


Compartí esta publicación