Visita ilustre
Álvaro García Linera marcó una huella en la historia de la UNVM
Vie, 16/03/2018 - 11:28

El intelectual y político latinoamericano ofreció una conferencia magistral y fue reconocido por su producción académica y el compromiso con las luchas de los pueblos originarios y de las clases trabajadoras.
 
En un acontecimiento histórico para la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), el vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia en ejercicio de la presidencia, Álvaro García Linera, disertó como profesor honorario, y en lo que fue la apertura de la Maestría en Estudios Latinoamericanos, ante un auditorio colmado. El político e intelectual latinoamericano fue reconocido por su producción académica y el compromiso permanente con las luchas de los pueblos originarios y de las clases trabajadoras.
 
La apertura de la conferencia estuvo a cargo del rector Luis Negretti quien celebró la posibilidad de “disfrutar de la profundidad de las definiciones” de García Linera. “Quiero destacar el análisis que usted ha realizado sobre el estado de situación de los gobiernos de nuestro continente, particularmente cómo las propuestas conservadoras liberales se abrieron camino en los últimos años y, en especial, los límites y contradicciones del período virtuoso latinoamericano”, expresó. 
 
Seguidamente, precisó que dentro de las contradicciones “la redistribución de la riqueza sin politización social” hizo que “la movilidad social no fuera acompañada con una suficiente conciencia de las motivaciones que produjeron ese ascenso y el papel que le corresponde a los ciudadanos para conservar esa posición”. En tal sentido, como autoridad universitaria aseveró que las casas de altos estudios tuvieron parte de responsabilidad en ese proceso: “Entiendo que las universidades no nos hemos pronunciado, no hemos colaborado lo suficiente en propagar esos preceptos morales que van de la mano de lo cultural, lo ideológico o social para conseguir una verdadera conciencia de clase”. 
 
Por su parte, la decana del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales (IAPCS), Elizabeth Theiler, agradeció la visita de García Linera como autoridad de su país, pero principalmente por “su presencia en el espacio del aula para participar de una clase abierta”. Luego expuso los tres ejes de su gestión desde donde promueve la calidad académica; la construcción teórica, metodológica e ideológica; y, en especial, “un perfil orientado con el pensamiento latinoamericano entendiéndolo como una base indiscutible para construir postulados teóricos” desde las ciencias sociales. “El verdadero desafío es con nosotros mismos y desde nosotros mismos, en vinculación con cualquier oportunidad planetaria”, afirmó.
 
Respecto de la Maestría, precisó que es una propuesta que “implica la búsqueda incesante de describir cuáles son las nuevas conflictividades, la demanda social, los nuevos medios de participación social, las nuevas formas emancipatorias y los nuevos condicionantes de la justicia social de estos tiempos y estos contextos amenazantes”.
 
“Para intervenir en el presente hay que conocerlo”
Álvaro García Linera brindó una clase magistral en la que repasó la situación actual de América Latina y su comparación con los últimos 15 años. Se refirió a la integración continental que comenzó en 2003 como una construcción en la que los países se “protegían mutuamente ante las amenazas del imperialismo”. También habló del “final del relato globalizador” en el marco del proyecto político mundial neoliberal.  
 
La clase comenzó con una definición de su tarea como la de quien se compromete con su tiempo: “Si algo sirve de lo que hice en estos años, bien o mal,  fue comprometerme con  mi tiempo, no puedo vivir indiferente a la historia, a su desgarraduras, sus injusticias, sus dificultades”. Respecto de su literatura señaló que no hace “una estética de la palabra” sino que intenta “estudiar procesos, movimientos, luchas y comprender de la manera más aguda posible la realidad para intervenir en ella”.
 
También puntualizó que “para intervenir en el presente hay que conocerlo, pero no puede conocerse si no se interviene en el presente” y en el mundo académico si un concepto sirve para armar la complejidad es bienvenido, si no, “no hay que aferrarse”. Asimismo, se definió como “marxista situacional” entendido como la comprensión radical de lo existente y su transformación.  “Tengo la única intención de comprender y transformar, de transformar y comprender. Para eso se escribe”, certificó.
 
Luego de una descripción minuciosa de las políticas, las economías y el ordenamiento social de la “coalición progresista” que comenzó a finales de los ’90, se refirió a la situación actual en América Latina interrogándose “adónde van a apuntar los gobiernos conservadores” entre el proteccionismo y el libre cambio. “Los gobiernos conservadores se quedaron sin relato unificador, tienen fuerza a partir de nuestros errores. Pero cuál es su norte, cuál es el horizonte movilizador de esperanzas. No lo tienen, por eso esta reconstitución de los gobiernos conservadores lo pongo en un interrogante en cuanto a su duración”, precisó. 
 
García Linera argumentó su posición sosteniendo que “un gobierno es duradero en cuanto es portador de un proyecto de largo aliento que moviliza las esperanzas y las creencias de la gente”, como lo fue la globalización y el libre comercio en la década de los ‘90. “Ahora, cuál es el nuevo relato movilizador de esperanza. No existe. Esa es una ventaja para nosotros, para los que nos consideramos progresistas. Porque estamos enfrentando a un adversario que carece de un relato, que ha sabido aprovechar errores y debilidades nuestras, pero que no es portador de un proyecto de largo aliento. Por lo tanto hay esperanzas, hay la posibilidad de que las fueras de izquierda puedan revitalizarse”, dijo.
 
Sobre el cierre, y ante un auditorio emocionado y efusivo, sostuvo que “la sociedad es lucha” y “la historia es lucha”, ante lo cual se definió optimista: “Lo bonito de esta época es que no hay un horizonte definido. El horizonte lo tenemos que construir nosotros: La lucha, la lucha y la lucha”.
 


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