Jun 12, 2026 | Destacadas, General, Investigación, Obra
La casa de altos estudios participó de la Jornada Central de la Semana de la Vinculación Tecnológica 2026, organizada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), donde presentó tres experiencias que reflejan el impacto de la articulación entre la universidad, el Estado, organizaciones sociales y actores del sector productivo.
A través del Instituto de Investigación y con la participación de su director Jorge Foa Torres, la UNVM expuso iniciativas en dos de los bloques temáticos de la jornada, vinculados con la producción sostenible, la innovación social, la salud y la cultura. La primera presentación tuvo lugar en el bloque “Agricultura sostenible y seguridad alimentaria”, donde se compartió la experiencia “Nutridia: vinculación universitaria para fortalecer una experiencia educativa-productiva de alimentos plant-based”, a cargo del investigador de la UNVM Alejandro Lespinard y del intendente Idiazábal Juan Pablo Vassia. La propuesta puso en evidencia el potencial de la articulación entre universidad y gobierno local para impulsar proyectos innovadores vinculados a la producción de alimentos y el desarrollo sustentable.
Posteriormente, en el bloque “Innovación social, salud e inclusión”, posteriormente se presentó el trabajo desarrollado por el Observatorio de Opinión Pública y Problemáticas Sociales. La exposición estuvo a cargo de Virginia Tomassini y Santino Zuban, quienes compartieron los aportes de esta iniciativa destinada a generar información y conocimiento aplicado para comprender fenómenos sociales contemporáneos y contribuir a la toma de decisiones de instituciones y organizaciones.
En ese mismo espacio, la Universidad también expuso la experiencia “Creación de guión curatorial y museográfico para el Museo del Cuarteto”, presentada por la doctora María de los Ángeles Montes y la curadora Camila Vassia. El proyecto constituye un ejemplo de transferencia de conocimientos hacia el campo cultural y patrimonial, aportando herramientas para la construcción de relatos museográficos que preservan y difunden una de las expresiones más representativas de la identidad cordobesa.
La Semana de la Vinculación Tecnológica reúne anualmente a universidades nacionales de todo el país con el objetivo de visibilizar experiencias de transferencia, innovación y trabajo colaborativo que generan respuestas concretas a demandas sociales, productivas y culturales. En este marco, la participación de la UNVM reafirma el compromiso institucional con la construcción de conocimiento orientado al desarrollo territorial y al fortalecimiento de los vínculos entre la universidad y la comunidad.
Abr 30, 2026 | Destacadas, General, Investigación
Para el año 2026, la UNVM destinará financiamiento a los proyectos seleccionados, conforme a lo establecido en las bases de la convocatoria, consolidando así su política de fortalecimiento del sistema científico y tecnológico institucional.
Las investigaciones se desarrollarán durante el período 2026/2027, en el marco de una nueva convocatoria impulsada por el Instituto de Investigación de la casa de estudios.
La iniciativa se inscribe en el Plan de Fortalecimiento de la Investigación y Desarrollo Tecnológico, cuyo objetivo es promover la generación de conocimiento en distintas áreas disciplinares, con fuerte compromiso social y aportes concretos al desarrollo local y regional.
Los proyectos seleccionados corresponden tanto a grupos consolidados como a equipos en formación, abarcando múltiples líneas estratégicas vinculadas a educación, salud, ambiente, producción, desarrollo territorial, cultura y políticas públicas, entre otras.
La convocatoria prioriza especialmente la investigación aplicada, la articulación interdisciplinaria y la transferencia de resultados, fomentando la vinculación entre la universidad y la comunidad. En este sentido, las iniciativas aprobadas buscan dar respuesta a problemáticas actuales y contribuir a mejorar la calidad de vida de la población.
Esta nueva cohorte de investigaciones reafirma el rol de la universidad pública como actor clave en la producción de conocimiento, la innovación y el desarrollo sostenible del territorio.
ResRec225-2026 Aprobación Proyectos PIC GF 2026-2027
Abr 27, 2026 | Ciencias Básicas y Aplicadas, Destacadas, Investigación
Equipo de la UNVM con el acompañamiento del sector privado avanza en una tecnología con potencial para reducir la contaminación por atrazina.
Investigadoras e investigadores de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) avanzan en el desarrollo de una tecnología destinada a reducir la presencia de atrazina en suelos agrícolas mediante el uso de biocarbones, con potencial aplicación directa en sistemas productivos.
El equipo pertenece al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, es liderado por la doctora Noelia Urseler e incluye a docentes y estudiantes de Agronomía, con el acompañamiento de la empresa BioA S.A.
La propuesta combina dos estrategias: el uso de residuos agroindustriales y microorganismos con capacidad de degradar contaminantes. “Podríamos decir que el microorganismo actúa como el ‘medicamento’ y el biocarbón como el vehículo”, explicó Urseler.
Este desarrollo parte de una línea de investigación previa donde el grupo detectó la presencia de atrazina en distintas matrices ambientales, como aguas superficiales y subterráneas. A partir de esos antecedentes, el nuevo proyecto busca avanzar en soluciones de remediación ambiental.
Para ello, el equipo produce biocarbones a partir de rastrojo de trigo y cáscaras de girasol y maní mediante pirólisis, un proceso térmico sin oxígeno que genera materiales con alta porosidad y capacidad de absorción.

«Sobre ese biocarbón inmovilizamos un microorganismo, que fue previamente aislado por el propio grupo de investigación, y que posee propiedades capaces de degradar atrazina. De esta manera, la tecnología propone un doble mecanismo de acción: el biocarbón absorbe el herbicida y la bacteria lo transforma en compuestos no tóxicos”, afirmó la ingeniera agrónoma y doctora en Ciencias.
Hasta el momento, las pruebas se realizaron en laboratorio, donde se comprobó que el sistema es estable y efectivo en medios líquidos. El próximo paso será evaluar su comportamiento en suelo mediante ensayos controlados a pequeña escala (microcosmos), antes de avanzar hacia pruebas en campo.
La articulación con la empresa BioA, dedicada a la producción de bioinsumos, abre la posibilidad de transferir esta tecnología al sector productivo.
Además, desde el equipo adelantaron que estos biocarbones podrían aplicarse en el futuro para capturar otros contaminantes, como metales pesados o distintos agroquímicos.
El proyecto fue seleccionado en la convocatoria PEIDI, orientada a iniciativas con potencial de transferencia tecnológica, y cuenta también con la colaboración de la Universidad Nacional de Córdoba y del Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC).
“Trabajar con el sector productivo es fundamental para transformar el conocimiento en desarrollos que generen impacto”, concluyó Urseler.
Feb 6, 2026 | Ciencias Humanas, Destacadas, General, Investigación
A través del Instituto de Ciencias Humanas, investiga prácticas de arte y cultura que emergen en los territorios como alternativas al modelo manicomial.
La Universidad Nacional de Villa María (UNVM), a través de su Instituto de Ciencias Humanas, lleva adelante el proyecto “Reformas en el campo de la Salud Mental en Latinoamérica: Sistematización de Experiencias de Arte y Cultura desde un Enfoque de Derechos Humanos”.
A partir del estudio y la sistematización de experiencias socioartísticas comunitarias, la iniciativa articula academia, territorio y cooperación regional entre casas de altos estudios de Argentina, Brasil y Uruguay. Desde un enfoque de derechos humanos, pone en el centro las prácticas territoriales, el cuidado comunitario, la participación social y el potencial transformador del arte y la cultura frente a las lógicas manicomiales.
El proyecto es dirigido por la docente y coordinadora de la Licenciatura en Terapia Ocupacional, Ana Heredia, y fue seleccionado por el Instituto de Investigación de la UNVM en el marco de la convocatoria a Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI).
Además, es miembro fundadora del Centro de Estudios Latinoamericanos de Salud Mental y Derechos Humanos. En pos de su consolidación, este PEIDI se configura como la primera línea de investigación e incidencia sustentada en un diagnóstico crítico de los procesos de reforma en salud mental que atraviesan la región.

– ¿Cómo surge este proyecto y qué vacíos o urgencias a nivel regional motivaron su creación?
– Surge en el marco de un proceso de cooperación y articulación regional entre el Instituto de Ciencias Humanas de la UNVM, el Colectivo Crisálida -iniciativa extensionista de la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP)- y el Programa APEX de la Universidad de la República (UDELAR – Uruguay).
La propuesta se inscribe en un diagnóstico del campo que busca reconocer los avances de la reforma psiquiátrica en la región, analizar los desafíos que plantea la creciente medicalización de la vida cotidiana y, sobre todo, pensar la salud mental desde las necesidades concretas de los territorios. En ese sentido, apuesta al fortalecimiento de dispositivos alternativos y prácticas comunitarias con perspectiva emancipadora.
Entendemos que los procesos de transformación de los servicios buscan modificar las relaciones de la sociedad con la idea de locura, promoviendo prácticas contra la exclusión y estrategias de inclusión social. Se trata de construir una perspectiva comunitaria que habilite espacios abiertos de cuidado y acompañamiento, donde la participación colectiva, la cultura y el arte se conviertan en herramientas para el buen vivir y la integración social.
El equipo está integrado por investigadoras/es, docentes, estudiantes y profesionales de las tres universidades públicas, con la participación del Observatorio de Salud Mental y Derechos Humanos de la Provincia de Córdoba y el acompañamiento académico de Paulo Amarante, presidente de la Asociación Brasileña de Salud Mental (Abrasme).
– ¿Por qué resulta fundamental el estudio y la sistematización de experiencias socioartísticas comunitarias en el marco de las reformas en salud mental en Latinoamérica?
– Porque constituyen un insumo clave para comprender cómo se están transformando los modos de acompañar la salud mental en la región. Estas experiencias muestran que el abordaje no se limita al ámbito clínico, sino que también se construye en espacios comunitarios, culturales y artísticos donde se generan vínculos, se fortalecen redes de cuidado y se promueven formas de participación social.
Nuestro interés es mapear y caracterizar estas prácticas para generar aportes concretos a las políticas públicas y, al mismo tiempo, dar visibilidad a iniciativas que muchas veces permanecen invisibilizadas en los debates institucionales.
A través de la sistematización, buscamos reconocer su potencia transformadora y ofrecer herramientas que contribuyan a consolidar políticas más sensibles a las realidades territoriales y a las necesidades de las personas.
– ¿Qué aportan el arte y la cultura a los procesos de inclusión, cuidado y transformación del modelo manicomial?
– Habilitan espacios donde las personas pueden expresarse, crear y participar activamente en la vida comunitaria. A través del uso del tiempo libre, la recreación y la producción cultural, promueven la salud mental colectiva y previenen manifestaciones tempranas de malestar subjetivo.
Estas prácticas fortalecen vínculos, consolidan redes de apoyo y cuestionan las lógicas de aislamiento y exclusión históricamente asociadas al dispositivo institucional. Asimismo, transforman las representaciones sociales de la locura y desafían el estigma y la discriminación.
Visibilizar narrativas alternativas contribuye a la reforma del modelo manicomial al demostrar que la salud mental puede abordarse desde prácticas abiertas, participativas y situadas en los territorios. En este marco, el arte y la cultura reconocen a las personas como sujetos de derechos y protagonistas de experiencias colectivas.
– ¿Cuál es el impacto esperado en las políticas públicas y en el fortalecimiento de las organizaciones y colectivos comunitarios?
– El proyecto se encuentra en una fase avanzada que incluye el procesamiento de datos obtenidos y el análisis de experiencias de Argentina, Brasil y Uruguay.
Hasta el momento ha superado el alcance inicial y proyectamos la elaboración de una publicación abierta y accesible que reúna los resultados, constituyéndose en un aporte tanto para equipos de salud general como para organizaciones comunitarias de la región.
Esperamos un doble impacto. En el plano institucional y político, aportar evidencia y sistematización que sirvan como insumo para el diseño de políticas públicas más sensibles a las realidades territoriales. En el plano comunitario, fortalecer a organizaciones y colectivos mediante la visibilización de sus experiencias y la generación de recursos que potencien sus prácticas de cuidado e inclusión.
Este esfuerzo responde también a uno de nuestros principales desafíos: acercar la universidad a los territorios y promover un diálogo real entre la producción académica y las necesidades de las comunidades.
– ¿De qué manera estos resultados contribuirán a fortalecer el trabajo cotidiano del Instituto de Ciencias Humanas con instituciones, organizaciones y comunidades del territorio?
– Consideramos que este proyecto es estratégico para el Instituto por múltiples razones. En primer lugar, fortaleció los espacios de prácticas profesionales y generó insumos valiosos para equipos de salud y salud mental. Además, contribuyó a posicionar al Instituto como referente regional en la producción y sistematización de conocimiento.
Las redes construidas amplían la incidencia institucional y facilitan el trabajo conjunto con diversos actores comunitarios.
Además, para quienes integramos el Centro de Estudios Latinoamericanos de Salud Mental y Derechos Humanos, el proyecto representa la consolidación de redes que permiten que la transferencia de la investigación sea real, sostenida y ajustada a las necesidades actuales de nuestras sociedades. En este proceso, el Instituto de Ciencias Humanas cumple un rol clave como articulador.
Importancia del PEIDI
Los Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI) forman parte de la política institucional del Instituto de Investigación de la UNVM y buscan promover nuevos conocimientos y/o tecnologías que respondan a las necesidades sociales y problemáticas emergentes de la ciudad y la región.
Se trata de una iniciativa cofinanciada por la casa de altos estudios local y organismos e instituciones del sector público o privado que fomenta la transferencia de resultados, la originalidad y la articulación interdisciplinaria entre equipos de investigación y extensión
Resulta preciso destacar que el proyecto dirigido por Heredia resultó seleccionado en el marco de la convocatoria 2026 para implementar una segunda línea de investigación orientada al estudio de la red de dispositivos de cuidado en salud mental.
Ago 28, 2025 | Destacadas, General, Investigación
Tras la publicación de resultados, se incorporan al tramo inicial bajo la categoría de “Asistente”. Presentaron su postulación en el marco de la Convocatoria 2023.
Docentes investigadoras de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) se incorporarán a la Carrera de Investigador Científico Tecnológico del Conicet bajo la categoría de Investigador Asistente.
Agustina Manavella, Fwala-lo Marin, Natalia Magrín y María José Galván resultaron seleccionadas en el marco de la Convocatoria 2023 y cuyos resultados fueron publicados recientemente por el organismo nacional.
La designación de las investigadoras radicadas en las Unidades Ejecutoras de doble dependencia (UNVM – Conicet) tiene como objetivo el fortalecimiento de las capacidades en investigación e innovación.
Al incorporarse a la Carrera de Investigador Científico podrán dedicarse plenamente a la labor investigativa, adquirir nuevos conocimientos y perfeccionar los existentes, promoviendo su difusión y aplicación.
Asimismo, podrán fomentar procesos de transferencia tecnológica y formar a nuevas/os científicas y científicos.
Selección local
Pese al desfinanciamiento y la situación crítica que atraviesa el sistema científico – tecnológico argentino, el ingreso de 4 profesionales al tramo inicial de la Carrera ratifica los esfuerzos de la casa de altos estudios villamariense en el sostenimiento de la función investigativa como pilar esencial para el desarrollo local y regional.
En el Centro de Investigaciones y Transferencia Villa María (CIT VM – Instituto de Ciencias Humanas UNVM – Conicet) se radicarán Agustina Manavella, con su tema “Educación ambiental en las prácticas y el aprendizaje de oficios verdes en grupos y comunidades”, y Fwala-Lo Marin con “Políticas de archivo y prácticas teatrales de la recuperación democrática. Archivos personales de hacedores como prácticas de resistencia en Córdoba”.
María José Galván tendrá como ámbito de trabajo al Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB – Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas UNVM – Conicet) para avanzar con su investigación sobre “Revalorización de productos y subproductos de procesos anaeróbicos de la región centro con integración a biorrefinería”.
Natalia Magrín, por su parte, se desempeñará en el Centro de Conocimiento, Formación e Investigación en Estudios Sociales (CCONFINES – Instituto de Ciencias Sociales UNVM – Conicet). Su trabajo abordará la temática “Archivos de la represión y memorias visuales: análisis semiótico intertextual de fotografías producidas por el aparato represivo”.
Cabe precisar que el Conicet es el principal organismo dedicado a la promoción de la Ciencia y la Tecnología en el país. Su actividad se desarrolla en cuatro grandes áreas del conocimiento: Ciencias Agrarias, de Ingeniería y de Materiales; Ciencias Biológicas y de la Salud; Ciencias Exactas y Naturales; y Ciencias Sociales y Humanidades.