La Universidad Nacional de Villa María celebra un nuevo aniversario de crecimiento y compromiso con la educación pública, reivindicando su vocación de cambiar vidas y comunidades.
Generaciones de villamarienses soñaron la revolución educativa, social y cultural que comenzó a materializarse el 19 de abril de 1995, con la promulgación de la Ley N° 24.484 que dio origen a la tercera universidad pública de la provincia de Córdoba.
El nacimiento de la UNVM transformó para siempre a la ciudad, que se consolidó como un polo académico, una usina de profesionales y un espacio cada vez más cosmopolita. Su desarrollo potenció la generación y socialización del conocimiento, amplió el acceso a la educación superior y creó nuevas oportunidades de formación, investigación y extensión en permanente vínculo con la comunidad.
“Cada 19 de abril nos invita no solo a celebrar, sino también a reflexionar. Llegamos al aniversario N° 31 en un momento complejo para todo el sistema universitario, pero satisfechos por la evolución y la consolidación institucional”, afirmó el rector Luis Negretti.
La historia de la UNVM está llena de orgullo. Este proyecto educativo ha demostrado lo esencial de su existencia al consolidarse como una institución clave para el desarrollo educativo, científico, cultural y productivo de la región.
Incrementó sostenidamente su matrícula, desarrolló infraestructura e incorporó equipamiento acorde a sus necesidades, amplió su propuesta académica y dinamizó las economías locales. Siempre con una premisa clara: sostener la calidad y fortalecer lazos genuinos con la región a través de las ciencias, las artes, las buenas prácticas y el compromiso social.
Con sedes en Villa del Rosario, San Francisco y Córdoba, la Universidad ha formado miles de profesionales que hoy se desempeñan en diversos ámbitos, contribuyendo activamente al desarrollo local, regional y nacional.
En palabras de Negretti: “31 años pueden parecer muy poco tiempo, pero han sido suficientes para construir una institución reconocida en el medio, respetada por sus pares y con proyección internacional. Nos hemos consolidado en todos los aspectos: edilicios, grupos humanos, actividad académica, producción de conocimiento y vinculación con la comunidad”.
El ADN comunitario de la UNVM atraviesa cada una de sus acciones y horizontes posibles. Promueve el pensamiento crítico, la innovación y el compromiso social; articula saberes con organizaciones, gobiernos y sectores productivos; y genera conocimiento situado para dar respuesta a problemáticas concretas.
“Sabemos que esta crisis va a ser circunstancial. Aún en la complejidad, la UNVM continúa fortaleciendo su desarrollo gracias a una comunidad universitaria comprometida: desde sus estudiantes, que confían en nosotros su formación pero que también tienen un vínculo especial con la institución, y también desde sus trabajadoras/es docentes y nodocentes, quienes siguen poniendo el hombro para garantizar, sostener y mantener abierta la Universidad”, destacó el Rector.
A 31 años de su creación, la UNVM reafirma su identidad como Universidad pública, gratuita, comunitaria y de calidad, y ratifica su rol como institución clave para el desarrollo con inclusión, la construcción de ciudadanía y la defensa de la democracia.
