En un conversatorio el exrector de la UNC aseguró que cuando “el docente articula y tiene una buena herramienta de IA, mejora el rendimiento estudiantil”.
El conversatorio “Inteligencia Artificial y Educación: entre la innovación y la crítica” permitió analizar los desafíos éticos, políticos y pedagógicos que implica la incorporación de tecnologías inteligentes en el ámbito universitario. La actividad contó con la participación del físico y exrector de la UNC Francisco Tamarit, y reunió a docentes, investigadores y estudiantes interesados en debatir el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la educación superior.
Organizado por el Instituto de Ciencias Sociales de la UNVM, la propuesta se configuró como un espacio plural de reflexión crítica sobre el presente y el futuro de las prácticas educativas, atravesadas por el avance de sistemas algorítmicos. En este marco, el especialista subrayó la importancia de promover una adopción ética, situada y responsable de la IA para la producción y circulación del conocimiento.
Durante su intervención, Tamarit señaló que diversos estudios comienzan a evidenciar transformaciones en las capacidades cognitivas de los estudiantes a partir del impacto de estas tecnologías en los procesos de aprendizaje. En particular, destacó que los mejores resultados se observan cuando el uso de herramientas de IA se articula con la mediación docente, en contraste con esquemas de uso libre o sin orientación pedagógica.
Por otra parte, afirmó que cada innovación tecnológica ha modificado las capacidades humanas, aunque advirtió que la IA introduce una novedad significativa al tratarse de una tecnología de carácter cognitivo. En ese sentido, planteó que estos sistemas presentan cierto grado de opacidad en su funcionamiento, ya que generan respuestas sin explicitar los procesos que las originan, lo que abre interrogantes sobre su comprensión y control.
Asimismo, Tamarit abordó los avances recientes que permiten mejorar la precisión de las respuestas generadas por inteligencia artificial mediante técnicas que delimitan las fuentes de información utilizadas. Esta posibilidad habilita a los docentes a diseñar asistentes virtuales basados en materiales seleccionados institucionalmente, lo que fortalece su rol en la mediación del conocimiento y favorece resultados pedagógicos más consistentes. En esa línea, se destacó la importancia de capacitar a los educadores en el diseño de instrucciones específicas para interactuar eficazmente con estos sistemas.