Cerca de 1500 ingresantes de todo el país forman parte de las carreras que ofrece desde el SIED. “El objetivo es encontrar destinatarios y brindar una propuesta de calidad”, aseguró el secretario Académico.
Estudiantes de Tierra del Fuego, Jujuy y Mendoza, entre otras provincias argentinas, ingresaron a la UNVM en 2026 para estudiar carreras en el marco del Sistema institucional de Educación a Distancia (SIED). Son cerca de 1500 alumnos los que se decidieron por esta modalidad que se consolida en la casa de estudios local con carreras creadas especialmente y otras que se adecuaron desde el modo presencial.
Desde su origen, la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) trabajó en responder a las demandas territoriales. Hoy, ese territorio es todo el país y cuenta con carreras posibles de potenciar en educación a distancia y otras en presencial potenciadas por el avance tecnológico que amplía el horizonte de posibilidades.
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La modalidad a distancia “es una tendencia que en el sistema universitario argentino fue tomando una relevancia significativa para seguir democratizando y ampliando las posibilidades de acceso a la educación superior”, indicó el secretario Académico de la UNVM, Javier Díaz Araujo. Generalmente son personas que no podrían llegar a la universidad si no fuera por este mecanismo. Ante ello, la Universidad creó dos campus virtuales: uno de apoyo a la presencialidad utilizado por docentes para interactuar con los estudiantes por fuera del aula y otro específico para educación a distancia donde están alojadas las carreras que tienen esas características con particularidades especiales vinculadas a la interacción. “Fue un desarrollo propio y los Institutos trabajan en aspectos emergentes como el diseño, la estética y los entornos para mejorar la mediación dada por la tecnología”, agregó.

Procedencia de Estudiantes
Una de las particularidades en este modo fue la incorporación de tutores al proceso como acompañantes. Esta figura, a través del vínculo, se convirtió en el lazo necesario para el trayecto, más allá del soporte tecnológico.
Actualmente existen carreras creadas en el marco del SIED y otras que se adecuaron desde la modalidad presencial. Por antecedentes y aprendizajes, en la UNVM hubo “una demanda preexistente muy significativa” y otros aspectos vinculados a “la particularidad de las carreras que no fueron desarrolladas por otras universidades”.
Según Díaz Araujo, existe una idea de que la modalidad se va a seguir consolidando en sectores que por sus características territoriales, laborales o etarias “no encontrarían” otra forma de hacer la carrera. “Nosotros creemos en la educación presencial y seguimos cumpliendo un rol muy significativo, por eso nuestra matrícula crece en ambas modalidades, el objetivo es mantener la impronta, encontrar los destinatarios y brindar una propuesta de calidad”, resaltó.
El trayecto
En 2017, la UNVM tomó la decisión de implementar de manera sistemática y permanente la educación a distancia en un contexto en el cual el sistema universitario estableció normas comunes para esta modalidad en todo el país y obligó a las universidades a presentar ante CONEAU su propio proyecto con metodologías, objetivos, soportes técnicos, evaluaciones pedagógicas que garanticen las condiciones de calidad. Este sistema común se incorporó a la lógica de evaluación permanente de las universidades nacionales.
Al año siguiente, el Consejo Superior aprobó su Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIED). Fue el puntapié inicial para decidir cómo va a ser la opción pedagógica y didáctica donde la relación docente-alumno se encuentra mediada por soportes materiales y recursos tecnológicos diseñados especialmente para que se alcancen los objetivos de la propuesta educativa.
La modalidad de educación a distancia en la UNVM se propuso ampliar las alternativas académicas de formación, así como favorecer el acceso, la permanencia y graduación en los estudios superiores mediante el desarrollo de contextos de enseñanza y aprendizaje flexibles en el tiempo y el espacio.
Desde allí se desarrollaron las carreras a cargo de los IAP y aparecieron las primeras carreras completas y las de ciclos de complementación. Con eso se amplió el alcance territorial como paso siguiente paso a las sedes.
“La pandemia terminó siendo un impulso muy fuerte porque derribó barreras acerca de las posibilidades que otorgaba la tecnología y la universidad encontró un perfil con las carreras históricas de Ciclo de Complementación Curricular que son para personas con estudios previos y trayectorias profesionales”, señaló Díaz Araujo. Así fue adecuando carreras preexistentes y luego “se comenzaron a diseñar carreras específicas de educación a distancia”.
El proceso fue de “mucho aprendizaje” encontrando estrategias y herramientas para mejorar el desempeño. “Había que garantizar la calidad de ambas modalidades y generar el vínculo para evitar el desgranamiento, ahí nosotros encontramos la clave que es el rol de los tutores como figura que construye un vínculo sistemático y permite que los estudiantes sigan avanzando”, añadió.