La escritura de uno de los capítulos se realizó desde la experiencia e investigaciones realizadas por el Programa de Género y Sexualidades en estos 12 años.
La Universidad Nacional Villa María (UNVM), a través del Programa de Género y Sexualidades que depende de la Secretaría de Bienestar, participa a partir del libro La década luchada. 10 años de protocolos, trabajo y militancia por universidades libres de violencias por motivos de género. La publicación se organiza en tres grandes ejes temáticos que recorren el proceso de institucionalización de políticas feministas universitarias en todo el país.
Esta obra colectiva es impulsada por la Red RUGE-CIN que reconstruye el proceso de organización feminista dentro de las universidades públicas argentinas durante la última década. El libro recupera experiencias, debates, tensiones y estrategias construidas para transformar las instituciones universitarias frente a las violencias por motivos de género y las desigualdades estructurales.
La escritura de uno de los capítulos se realizó desde la experiencia e investigaciones realizadas por el Programa de Género y Sexualidades en estos 12 años. Este recorrido no es solo institucional, sino que es el resultado del trabajo colectivo y cotidiano de docentes, estudiantes, nodocentes y toda la comunidad universitaria.
En estos años, la UNVM avanzó en la implementación del protocolo de actuación ante violencias por motivos de género, capacitaciones en el marco de la Ley Micaela, la adhesión al Cupo Laboral Travesti-Trans y el reconocimiento y uso del nombre autopercibido a través del Formulario de Derecho a la Identidad.
“Hoy, en un contexto de recorte y desfinanciamiento de las políticas públicas de género, sostener estos espacios es también un acto de resistencia”, indicó la titular del Bienestar Marcela Pozzi. Asimismo, sostuvo que desde la UNVM se reafirma la noción de que “construir una universidad libre de violencias es una tarea colectiva, transversal e impostergable”.
En sus 12 capítulos, el libro muestra cómo la militancia feminista universitaria logró transformar prácticas, normativas y sentidos dentro de instituciones históricamente atravesadas por lógicas patriarcales y androcéntricas. Al mismo tiempo, plantea los desafíos actuales frente al avance de discursos reaccionarios, el desfinanciamiento universitario y el retroceso de políticas públicas de género.
A 11 años del Ni Una Menos, este libro recupera el recorrido de quienes, desde las universidades públicas, militan para transformar instituciones históricamente atravesadas por desigualdades, silencios y violencias.
Sobre el libro
El 3 de junio de 2015, el grito colectivo de Ni Una Menos sacudió Argentina y se extendió al mundo. Once años después, ese grito sigue siendo urgente: la violencia de género no es un episodio, es una estructura. Y desmantelarla exige compromiso institucional sostenido, y la militancia de quienes, desde las aulas, los pasillos y los espacios de organización estudiantil, llevan años empujando transformaciones reales.
Como señala ese libro, cuando las universidades institucionalizan políticas de género, no crean algo nuevo: reconocen vidas y trayectorias que ya existían, y abren horizontes de posibilidad para quienes habitan esas instituciones.
En el primer eje se aborda la construcción de una agenda feminista y federal en las universidades. Los capítulos analizan el rol de la RUGE-CIN y de los CPRES en la articulación territorial de políticas de género, el trabajo de las Clínicas de Casos como espacios colectivos de reflexión y acompañamiento institucional, el desarrollo e implementación de protocolos contra las violencias de género y las tensiones que atraviesan estos procesos. También se profundiza en las experiencias de discriminación y violencia hacia personas LGBTNBIQ+ dentro de las universidades públicas.
El segundo eje se centra en las estrategias de prevención y atención de las violencias de género. Allí se desarrollan debates sobre antipunitivismo, reparación y cuidados; los desafíos institucionales para nombrar y abordar distintos tipos de violencias y conflictos; y la implementación de la Ley Micaela como herramienta pedagógica y política para transversalizar la perspectiva de género en las universidades.
En el tercer eje pone el foco en la consolidación del trabajo colectivo y las articulaciones institucionales. Entre sus capítulos se encuentra “Transformar las universidades: luchas gremiales, estudiantiles y equipos de atención”, escrito por Marcela Pozzi Vieyra (UNVM), Pamela Weiss (UNL), Julieta Ferreyra Gallotti (UNRC), Gonzalo Nicolás Molina (UADER) y María Victoria Hinojosa (UNVM). En este escrito participaron Marcela Pozzi Vieyra, Secretaria de Bienestar de la UNVM, y María Victoria Hinojosa, integrante del Programa de Género y Sexualidades de la Secretaría de Bienestar de la UNVM. El capítulo analiza cómo las transformaciones feministas en las universidades fueron impulsadas por la articulación entre gremios, organizaciones estudiantiles y equipos de atención, destacando el valor de la militancia colectiva y las redes de cuidado para enfrentar las violencias y desigualdades dentro de la vida universitaria.
Además, los capítulos de este eje reflexionan sobre las condiciones laborales y emocionales de los equipos de atención, las políticas de cuidado hacia quienes sostienen estas tareas, la necesidad de fortalecer y legitimar institucionalmente los espacios de género, y las articulaciones entre universidades, gremios, organizaciones estudiantiles y organismos estatales. También se analiza el rol del Foro de Rectoras y Vicerrectoras en el impulso de políticas universitarias feministas.
Cada protocolo construido, cada espacio de atención sostenido, cada capacitación, cada red armada entre compañeras y diversidades, fue posible gracias a años de trabajo militante, muchas veces invisible y precarizado, pero profundamente comprometido con construir universidades más justas, democráticas y libres de violencias.