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Investigación


Se pondrán en marcha 93 proyectos de investigación 

Se pondrán en marcha 93 proyectos de investigación 

Para el año 2026, la UNVM destinará financiamiento a los proyectos seleccionados, conforme a lo establecido en las bases de la convocatoria, consolidando así su política de fortalecimiento del sistema científico y tecnológico institucional.

Las investigaciones se desarrollarán durante el período 2026/2027, en el marco de una nueva convocatoria impulsada por el Instituto de Investigación de la casa de estudios.

La iniciativa se inscribe en el Plan de Fortalecimiento de la Investigación y Desarrollo Tecnológico, cuyo objetivo es promover la generación de conocimiento en distintas áreas disciplinares, con fuerte compromiso social y aportes concretos al desarrollo local y regional.

Los proyectos seleccionados corresponden tanto a grupos consolidados como a equipos en formación, abarcando múltiples líneas estratégicas vinculadas a educación, salud, ambiente, producción, desarrollo territorial, cultura y políticas públicas, entre otras.

La convocatoria prioriza especialmente la investigación aplicada, la articulación interdisciplinaria y la transferencia de resultados, fomentando la vinculación entre la universidad y la comunidad. En este sentido, las iniciativas aprobadas buscan dar respuesta a problemáticas actuales y contribuir a mejorar la calidad de vida de la población.

Esta nueva cohorte de investigaciones reafirma el rol de la universidad pública como actor clave en la producción de conocimiento, la innovación y el desarrollo sostenible del territorio.

 

ResRec225-2026 Aprobación Proyectos PIC GF 2026-2027

Innovación ambiental: biocarbones para remediar suelos

Innovación ambiental: biocarbones para remediar suelos

Equipo de la UNVM con el acompañamiento del sector privado avanza en una tecnología con potencial para reducir la contaminación por atrazina.

Investigadoras e investigadores de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) avanzan en el desarrollo de una tecnología destinada a reducir la presencia de atrazina en suelos agrícolas mediante el uso de biocarbones, con potencial aplicación directa en sistemas productivos.

El equipo pertenece al Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, es liderado por la doctora Noelia Urseler e incluye a docentes y estudiantes de Agronomía, con el acompañamiento de la empresa BioA S.A.

La propuesta combina dos estrategias: el uso de residuos agroindustriales y microorganismos con capacidad de degradar contaminantes. “Podríamos decir que el microorganismo actúa como el ‘medicamento’ y el biocarbón como el vehículo”, explicó Urseler.

Este desarrollo parte de una línea de investigación previa donde el grupo detectó la presencia de atrazina en distintas matrices ambientales, como aguas superficiales y subterráneas. A partir de esos antecedentes, el nuevo proyecto busca avanzar en soluciones de remediación ambiental.

Para ello, el equipo produce biocarbones a partir de rastrojo de trigo y cáscaras de girasol y maní mediante pirólisis, un proceso térmico sin oxígeno que genera materiales con alta porosidad y capacidad de absorción.

«Sobre ese biocarbón inmovilizamos un microorganismo, que fue previamente aislado por el propio grupo de investigación, y que posee propiedades capaces de degradar atrazina. De esta manera, la tecnología propone un doble mecanismo de acción: el biocarbón absorbe el herbicida y la bacteria lo transforma en compuestos no tóxicos”, afirmó la ingeniera agrónoma y doctora en Ciencias.

Hasta el momento, las pruebas se realizaron en laboratorio, donde se comprobó que el sistema es estable y efectivo en medios líquidos. El próximo paso será evaluar su comportamiento en suelo mediante ensayos controlados a pequeña escala (microcosmos), antes de avanzar hacia pruebas en campo.

La articulación con la empresa BioA, dedicada a la producción de bioinsumos, abre la posibilidad de transferir esta tecnología al sector productivo.

Además, desde el equipo adelantaron que estos biocarbones podrían aplicarse en el futuro para capturar otros contaminantes, como metales pesados o distintos agroquímicos.

El proyecto fue seleccionado en la convocatoria PEIDI, orientada a iniciativas con potencial de transferencia tecnológica, y cuenta también con la colaboración de la Universidad Nacional de Córdoba y del Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC).

“Trabajar con el sector productivo es fundamental para transformar el conocimiento en desarrollos que generen impacto”, concluyó Urseler.

La UNVM lidera proyecto regional que sistematiza experiencias para transformar la salud mental

La UNVM lidera proyecto regional que sistematiza experiencias para transformar la salud mental

A través del Instituto de Ciencias Humanas, investiga prácticas de arte y cultura que emergen en los territorios como alternativas al modelo manicomial.

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM), a través de su Instituto de Ciencias Humanas, lleva adelante el proyecto “Reformas en el campo de la Salud Mental en Latinoamérica: Sistematización de Experiencias de Arte y Cultura desde un Enfoque de Derechos Humanos”.

A partir del estudio y la sistematización de experiencias socioartísticas comunitarias, la iniciativa articula academia, territorio y cooperación regional entre casas de altos estudios de Argentina, Brasil y Uruguay. Desde un enfoque de derechos humanos, pone en el centro las prácticas territoriales, el cuidado comunitario, la participación social y el potencial transformador del arte y la cultura frente a las lógicas manicomiales.

El proyecto es dirigido por la docente y coordinadora de la Licenciatura en Terapia Ocupacional, Ana Heredia, y fue seleccionado por el Instituto de Investigación de la UNVM en el marco de la convocatoria a Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI).

Además, es miembro fundadora del Centro de Estudios Latinoamericanos de Salud Mental y Derechos Humanos. En pos de su consolidación, este PEIDI se configura como la primera línea de investigación e incidencia sustentada en un diagnóstico crítico de los procesos de reforma en salud mental que atraviesan la región.

– ¿Cómo surge este proyecto y qué vacíos o urgencias a nivel regional motivaron su creación?
– Surge en el marco de un proceso de cooperación y articulación regional entre el Instituto de Ciencias Humanas de la UNVM, el Colectivo Crisálida -iniciativa extensionista de la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP)- y el Programa APEX de la Universidad de la República (UDELAR – Uruguay).

La propuesta se inscribe en un diagnóstico del campo que busca reconocer los avances de la reforma psiquiátrica en la región, analizar los desafíos que plantea la creciente medicalización de la vida cotidiana y, sobre todo, pensar la salud mental desde las necesidades concretas de los territorios. En ese sentido, apuesta al fortalecimiento de dispositivos alternativos y prácticas comunitarias con perspectiva emancipadora.

Entendemos que los procesos de transformación de los servicios buscan modificar las relaciones de la sociedad con la idea de locura, promoviendo prácticas contra la exclusión y estrategias de inclusión social. Se trata de construir una perspectiva comunitaria que habilite espacios abiertos de cuidado y acompañamiento, donde la participación colectiva, la cultura y el arte se conviertan en herramientas para el buen vivir y la integración social.
El equipo está integrado por investigadoras/es, docentes, estudiantes y profesionales de las tres universidades públicas, con la participación del Observatorio de Salud Mental y Derechos Humanos de la Provincia de Córdoba y el acompañamiento académico de Paulo Amarante, presidente de la Asociación Brasileña de Salud Mental (Abrasme).

– ¿Por qué resulta fundamental el estudio y la sistematización de experiencias socioartísticas comunitarias en el marco de las reformas en salud mental en Latinoamérica?
– Porque constituyen un insumo clave para comprender cómo se están transformando los modos de acompañar la salud mental en la región. Estas experiencias muestran que el abordaje no se limita al ámbito clínico, sino que también se construye en espacios comunitarios, culturales y artísticos donde se generan vínculos, se fortalecen redes de cuidado y se promueven formas de participación social.

Nuestro interés es mapear y caracterizar estas prácticas para generar aportes concretos a las políticas públicas y, al mismo tiempo, dar visibilidad a iniciativas que muchas veces permanecen invisibilizadas en los debates institucionales.

A través de la sistematización, buscamos reconocer su potencia transformadora y ofrecer herramientas que contribuyan a consolidar políticas más sensibles a las realidades territoriales y a las necesidades de las personas.

– ¿Qué aportan el arte y la cultura a los procesos de inclusión, cuidado y transformación del modelo manicomial?
– Habilitan espacios donde las personas pueden expresarse, crear y participar activamente en la vida comunitaria. A través del uso del tiempo libre, la recreación y la producción cultural, promueven la salud mental colectiva y previenen manifestaciones tempranas de malestar subjetivo.

Estas prácticas fortalecen vínculos, consolidan redes de apoyo y cuestionan las lógicas de aislamiento y exclusión históricamente asociadas al dispositivo institucional. Asimismo, transforman las representaciones sociales de la locura y desafían el estigma y la discriminación.

Visibilizar narrativas alternativas contribuye a la reforma del modelo manicomial al demostrar que la salud mental puede abordarse desde prácticas abiertas, participativas y situadas en los territorios. En este marco, el arte y la cultura reconocen a las personas como sujetos de derechos y protagonistas de experiencias colectivas.

– ¿Cuál es el impacto esperado en las políticas públicas y en el fortalecimiento de las organizaciones y colectivos comunitarios?
– El proyecto se encuentra en una fase avanzada que incluye el procesamiento de datos obtenidos y el análisis de experiencias de Argentina, Brasil y Uruguay.

Hasta el momento ha superado el alcance inicial y proyectamos la elaboración de una publicación abierta y accesible que reúna los resultados, constituyéndose en un aporte tanto para equipos de salud general como para organizaciones comunitarias de la región.

Esperamos un doble impacto. En el plano institucional y político, aportar evidencia y sistematización que sirvan como insumo para el diseño de políticas públicas más sensibles a las realidades territoriales. En el plano comunitario, fortalecer a organizaciones y colectivos mediante la visibilización de sus experiencias y la generación de recursos que potencien sus prácticas de cuidado e inclusión.

Este esfuerzo responde también a uno de nuestros principales desafíos: acercar la universidad a los territorios y promover un diálogo real entre la producción académica y las necesidades de las comunidades.

– ¿De qué manera estos resultados contribuirán a fortalecer el trabajo cotidiano del Instituto de Ciencias Humanas con instituciones, organizaciones y comunidades del territorio?
– Consideramos que este proyecto es estratégico para el Instituto por múltiples razones. En primer lugar, fortaleció los espacios de prácticas profesionales y generó insumos valiosos para equipos de salud y salud mental. Además, contribuyó a posicionar al Instituto como referente regional en la producción y sistematización de conocimiento.

Las redes construidas amplían la incidencia institucional y facilitan el trabajo conjunto con diversos actores comunitarios.

Además, para quienes integramos el Centro de Estudios Latinoamericanos de Salud Mental y Derechos Humanos, el proyecto representa la consolidación de redes que permiten que la transferencia de la investigación sea real, sostenida y ajustada a las necesidades actuales de nuestras sociedades. En este proceso, el Instituto de Ciencias Humanas cumple un rol clave como articulador.

Importancia del PEIDI
Los Proyectos Especiales de Investigación, Desarrollo e Innovación (PEIDI) forman parte de la política institucional del Instituto de Investigación de la UNVM y buscan promover nuevos conocimientos y/o tecnologías que respondan a las necesidades sociales y problemáticas emergentes de la ciudad y la región.

Se trata de una iniciativa cofinanciada por la casa de altos estudios local y organismos e instituciones del sector público o privado que fomenta la transferencia de resultados, la originalidad y la articulación interdisciplinaria entre equipos de investigación y extensión

Resulta preciso destacar que el proyecto dirigido por Heredia resultó seleccionado en el marco de la convocatoria 2026 para implementar una segunda línea de investigación orientada al estudio de la red de dispositivos de cuidado en salud mental.

Panel sobre ciencia, tecnología e innovación en la UNVM

Panel sobre ciencia, tecnología e innovación en la UNVM

Referentes nacionales reflexionaron sobre los desafíos actuales para la investigación y la articulación con el medio para potenciar su impacto social.

En la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) se desarrolló el panel Producción de conocimientos y su vinculación, actividad organizada por su Instituto de Investigación para debatir y reflexionar sobre las políticas, procesos e instrumentos que permiten fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación en la región.

El encuentro que contó con la participación de referentes nacionales reunió a autoridades universitarias, docentes investigadoras/es, becarias/os doctorales y posdoctorales, y personal nodocente vinculado con áreas de investigación, vinculación y extensión.

Entre las/os conferencistas invitadas/os a analizar el rol de las Universidades Públicas en la generación de conocimientos y su aporte al desarrollo territorial estuvieron Alberto Baruj, vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del CONICET; Gabriel Raya Tonetti, consultor y exsecretario de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Córdoba; y Marta Juliá, subgerente del Instituto Nacional del Agua (INA Córdoba).

Durante la reunión, cada uno aportó miradas estratégicas que pusieron en valor la producción de conocimiento científico, tecnológico e innovativo que se impulsa desde la casa de altos estudios local en todas las áreas disciplinares: ciencias básicas y aplicadas, ciencias humanas y ciencias sociales.

Incluso, destacaron la relevancia de los proyectos I+D+i en marcha, especialmente aquellos vinculados a sus centros de doble dependencia UNVM-CONICET: IMITAB, CIT VM y CCONFINES, resaltando su impronta investigativa, interdisciplinar e interinstitucional, así como su capacidad para articular con actores públicos, privados y comunitarios.

Las/os referentes reflejaron la necesidad de continuar consolidando y profundizando la relación virtuosa entre investigación, gestión universitaria y acción en los territorios. Además, reflexionaron sobre los desafíos del contexto actual, que exige generar diálogos de confianza, identificar demandas reales del entorno y comprender que la vinculación es un proceso sostenido que se construye colectivamente.

Por su parte, el director del Instituto de Investigación de la UNVM Jorge Foa Torres destacó: “Venimos desarrollando diferentes experiencias de investigación vinculada con diferentes empresas, instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales y consultoras. Estamos contentos con esos procesos porque enriquecen, potencian, proyectan y a su vez generan impacto en las comunidades“.

Como cierre de las actividades 2026, reafirmó el compromiso del área con el fortalecimiento de la producción de conocimientos, la construcción de redes y la consolidación de estrategias de articulación que profundicen el impacto social de la Universidad Pública a través de la ciencia y la tecnología.

CONICET promovió a docentes-investigadoras/es de la UNVM

CONICET promovió a docentes-investigadoras/es de la UNVM

Seis profesionales radicadas/os en las unidades de doble dependencia ascenderán a la categoría de Investigadora/or Adjunto.

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) resolvió promover a seis docentes de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

A través de su Directorio, el organismo comunicó los resultados de la Convocatoria 2024. En total, 1.015 profesionales de todo el país accederán a promociones dentro de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) a partir del 1 de diciembre.

En el ámbito local, por el Centro de Conocimiento, Formación e Investigación en Estudios Sociales (CCONFINES) -unidad de doble dependencia entre el Instituto de Ciencias Sociales de la UNVM y el CONICET-, fueron promovidas/os Angélica Alvites Baiadera, Rebeca Cena, Candela De la Vega Ávila Tulián, Raquel Drovetta y Pablo Gudiño Bessone, quienes ascienden de la categoría Asistente a Adjunta/o.

Del Instituto Multidisciplinario de Investigación y Transferencia Agroalimentaria y Biotecnológica (IMITAB), dependiente del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas UNVM y CONICET, Paula Isaac también fue promovida de la categoría inicial a Investigadora Adjunta.

En un contexto complejo para el sistema científico nacional, la promoción de seis investigadoras/es de la UNVM al segundo escalafón de la CIC reconoce el trabajo sostenido en docencia, producción científica y extensión. Asimismo, ratifica el compromiso institucional con la consolidación de un cuerpo de investigación de excelencia en el interior del país.

Más de 350 estudiantes secundarios investigaron con la UNVM

Más de 350 estudiantes secundarios investigaron con la UNVM

Participaron de las “Jornadas Juveniles de Investigación Social” en sedes Villa María, San Francisco y Córdoba. 

Por cuarto año consecutivo, estudiantes de 5º año de escuelas secundarias de la Provincia participaron de las Jornadas Juveniles de Investigación Social, organizadas por la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), a través de su Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales (IAPCS), y la Dirección General de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de Córdoba.

El encuentro, desarrollado en las sedes San Francisco, Villa María y Córdoba, propuso un espacio de aprendizaje, intercambio y reflexión orientado a estimular vocaciones científicas en los campos de las Ciencias Sociales y Humanidades, Comunicación, Economía y Administración.

En las tres sedes, las/os 390 expositoras/es representaron a 36 colegios de 15 localidades cordobesas, consolidando un espacio de encuentro y articulación entre niveles educativos para promover la producción de conocimiento desde las aulas, el compromiso con la realidad social y la proyección de futuro con mirada crítica, creativa y solidaria.

Durante cada jornada, las y los estudiantes junto a docentes de distintos establecimientos educativos presentaron avances y resultados de proyectos de investigación trabajados entre mayo y octubre.

Se expusieron 96 pósters que abordaron temáticas vinculadas a discriminación y violencias, educación, ambiente y desarrollo sostenible, género y diversidad, deporte y salud, política y trabajo, prácticas artísticas, comunicación, redes sociales, prácticas comunitarias, tecnologías y juventudes.

Las actividades contaron con la presencia de autoridades universitarias y del Ministerio de Educación de la Provincia. Por la UNVM participaron el decano del IAPCS Gabriel Suárez, la secretaria de Investigación y Extensión del Instituto, Carla Avendaño Manelli; el secretario Académico Javier Díaz Araujo, el director del Instituto de Investigación Jorge Foa Torres, los coordinadores de sede Matías Bordese (San Francisco) y Joaquín Ambrogio (Córdoba), e integrantes del equipo de docentes-investigadores del IAPCS-CONICET-UNVM, quienes acompañaron el proceso como tutores académicos.

Por el estado provincial se sumó el equipo Técnico Pedagógico de la Dirección General de Educación Secundaria.

Cabe señalar que, desde 2022, estas jornadas fortalecen el vínculo entre universidad y escuelas secundarias, reafirmando el valor de la investigación como herramienta de formación, participación y transformación social.

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