Las Jornadas de Intercambio “Producciones Comunicacionales en Clave de Género” se desarrollarán de manera virtual los días 2 y 3 de junio.
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) aprobó el auspicio a una actividad organizada por la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Se trata de las Jornadas de Intercambio “Producciones Comunicacionales en Clave de Género” que tendrán lugar los días 2 y 3 de junio, de 16.30 a 20 horas, bajo modalidad virtual.
El encuentro se constituirá como espacio para que estudiantes y graduadas/os del ámbito de la comunicación de todo el país compartan sus producciones con perspectivas feministas y transfeministas.
Cabe destacar que la UNVM; realizará una mención temática en trabajos vinculados a «Comunicación, género y ambiente». Dicha mención consistirá en la entrega de un diploma y difusión de los trabajos en diferentes espacios de la Universidad.
Además de la visibilización del trabajo en múltiples formatos que se realiza en espacios de formación de grado y posgrado, proyectos de extensión o investigación, las Jornadas tendrán como objetivo la generación de vínculos, redes e intercambios; potenciar instancias de producción con perspectiva de género; y vincular a las/os participantes con organizaciones del mundo de la comunicación y espacios referentes en materia de género.
Como auspiciante, la UNVM invita a estudiantes y graduadas/os de las carreras Licenciatura en Comunicación Social, Licenciaturas en Ciencias de la Comunicación y Tecnicatura Universitaria en Periodismo a participar de la actividad que propondrá paneles, entrevistas y debates en torno a cinco ejes temáticos: Sexualidad e identidades | Inequidad laboral y económica | Violencias | Salud, educación y derechos sexuales y reproductivos | Derecho a la palabra.
Además, la casa de altos estudios, a través de sus docentes, alumnas/os y becarias/os, intervendrá también en la moderación de las mesas temáticas propuestas para el miércoles 2 y jueves 3 de junio.
Docentes del Instituto de Ciencias Sociales analizaron, en clases virtuales, los diferentes ejes temáticos con relación a las políticas de prevención del Covid-19.
En el marco de las Clases Abiertas desarrolladas durante la primera semana de mayo organizadas por el Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), docentes analizaron la relación del Covid-19 con las mujeres, los derechos sexuales y (no) reproductivos, y la violencia de género en tiempo de aislamiento social. Sara Perrig, Pablo Gudiño Bessone y Marcela Pozzi, vincularon situaciones generadas ante la pandemia con sus principales temas de investigación.
“Si bien estadísticas mundiales muestran un número similar de contagios entre ambos sexos, lo cierto es que los efectos sociales y económicos derivados de esta crisis sanitaria afectan, sobre todo, a las mujeres”, aseguró Perrig. En este sentido, argumentó que diferentes instituciones, organismos y redes de derecho “alertan sobre cómo empeoran las desigualdades de género en el actual contexto”: incremento de situaciones de violencia, obstáculos laborales, sobrecargas de tiempo destinado a las labores domésticas y al cuidado, y dificultades a los accesos de salud sexual.
“Las medidas de aislamiento tienen como contraparte que mujeres y niñas deban convivir con su agresor y se dificulta la posibilidad de pedir ayuda, el cierre de las escuelas hizo que se incremente el trabajo en el hogar mientras siguen ejerciendo sus trabajos formales, las mujeres ven afectado el acceso a la salud sexual, reproductiva y no reproductiva”, añadió.
La docente e investigadora también hizo hincapié en la situación de las trabajadoras domésticas que se ven afectadas por la precarización laboral y las mujeres trans que reclaman ante la emergencia habitacional, la violencia en sus hogares y abusos de las fuerzas de seguridad.
“Entre otros temas, los organismos sostienen que las opiniones de las mujeres sean incluidas en la planificación y respuesta, que se generen redes de contención para atender situaciones de violencia de género, que se generen protocolos de emergencia para la interrupción legal del embarazo, que se den respuestas a las demandas de la población trans, que se genere contención ante la precarización laboral. Ninguna de estas medidas en sencilla ni en su diseño ni en su aplicación pero visibilizarla es una norma de instar a que se generen respuestas concretas y nos invitan a reflexionar para crecer como sociedad y como personas”, puntualizó.
En una segunda clase, Pablo Gudiño Bessone se refirió a las implicancias y los impactos sociosanitarios que las políticas de aislamiento tienen de manera directa, como “la imposibilidad de garantizar la prestación del servicio de salud sexual reproductiva y no reproductiva, los tratamientos y los controles”. Además, remarcó “la imposibilidad de responder a las demandas de interrupción legal del embarazo”. Sobre este aspecto recordó que, según se estima, “en Argentina se realizan 450 mil abortos al año, la mayoría en situaciones de clandestinidad lo que significa un riesgo para la vida y en particular de las mujeres que se encuadran en situación de pobreza”.
Sobre ese particular, recordó que la Organización Mundial de la Salud, la red de profesionales por el derecho a decidir y la red de acceso al aborto seguro en Argentina, establecieron “recomendaciones que tienen que ver con la necesidad de declarar a la salud sexual reproductiva y la ILE como servicio esencial”.
“Las políticas de estado en Argentina fueron acertadas, pero suponen desafíos que tienen que ver con la no postergación de otros servicios de salud esenciales que son derechos de ciudadanía y derecho humano fundamental de las mujeres”, subrayó.
Por su parte, Marcela Pozzi hizo referencia al aumento del riesgo para las mujeres que sufren violencia a partir del asilamiento. “El Estado apunta a la conservación del cuerpo colectivo, pero en esa conservación hay cuerpos que se encuentran exentos de la posibilidad de conservar su salud, para los cuales quedarse en casa puede tener efectos para su salud y su vida”, señaló.
“Este confinamiento nos presenta el ámbito de la violencia doméstica como casi exclusivo, donde todas aquellas formas implícitas e invisibles como la sexual y la psicológica se pueden desarrollar porque no se permite el acercamiento a redes y ámbitos donde pueden ser comunicados”, sostuvo.
La investigadora puso énfasis en que “estar atentas” y “detectar situaciones como violencia psicológica o chantajes emocionales”, porque el distanciamiento “no significa callarse”.
Será los días 30 de septiembre y 1 de octubre. Estará a cargo de la actividad la artista plástica Analia Gaguin.
Bajo la denominación “Hacer visible lo invisible” la actividad se desarrollará el lunes 30 de septiembre, desde las 15 horas, en la sede del Gremio Nodocente APUVIM (Corrientes 1386) para trabajadoras nodocentes y se replicará el martes 1 de octubre, en el mismo horario, en el Campus de la UNVM (Av. A. Jauretche 1555) para la comunidad universitariao
La artista plástica Analia Gaguin estará a cargo de la propuesta que invita a encontrarse con las violencias aprendidas, naturalizadas y sufridas con el fin de conformar un colectivo y a través de la utilización del bordado como lenguaje pueda inscribirse una nueva trama de significados.
Las Jornadas son organizadas desde el Programa de Gènero y Sexualidades dependiente de la Secretaría de Bienestar de la UNVM y APUVIM.
Organizada por el Instituto AP de Ciencias Sociales, la actividad se desarrollará el viernes 31 de mayo, a las 15 horas, en sede Córdoba.
El encuentro, en el que se abordará la temática de género y economía, se enmarca en el Seminario Estudios Sociales de la Economía. La participación es abierta, libre y gratuita.
Adhirió a la Ley Micaela y busca garantizar la paridad y la equidad de género en la presentación de lista para las próximas elecciones de autoridades.
Representantes del claustro estudiantil en el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) elevaron una propuesta para modificar el código electoral de la casa de altos estudios con el objetivo de garantizar la paridad y la equidad de género en la presentación de lista para las próximas elecciones de autoridades. “Este proyecto busca ampliar la participación política de las compañeras mujeres en estos espacios y propone un piso del 50 por ciento de los lugares en las listas”, explicó la consejera Clarisa Mathot.
La solicitud se hizo efectiva luego de realizar distintas investigaciones académicas para “poder visualizar cómo no hay una paridad y hay una diferenciación en cómo la manejan los diferentes claustros”. Según expresó la estudiante, actualmente en los cargos ejecutivos y legislativos “se manifiesta un piso del 50 por ciento para los compañeros varones”, por lo cual consideraron “muy importante” generar un marco de institucionalización a “la participación de las compañeras para romper estos techos de cristal”.
En la última sesión, la propuesta fue pasada a comisión para su análisis y posteriormente será tratada por el órgano legislativo de la UNVM. “Pensamos no solamente en el principio de la igualdad, sino de la equidad porque, de alguna manera, genera una justicia entre lo que necesita cada género, no solamente una partida de igualdad de condiciones, deberes y derechos”, puntualizó.
Por otra parte, con voto unánime del Consejo Superior, la UNVM adhirió a la «Ley Micaela». Al igual que lo dispuesto por el Consejo Interuniversitario Nacional y otras casas de altos estudios del país, la universidad local formará y capacitará con perspectiva de género a sus funcionarios funcionarias, docentes, nodocentes y estudiantes.
La secretaria de Bienestar, Daniela Dubois, señaló que desde el Programa de Género y Sexualidades, conjuntamente con Rectorado, se presentó al Consejo Superior esta propuesta de adhesión “que consiste en que las casas de altos estudio públicas puedan proveer capacitaciones en relación a la prevención de la violencia de género en el ámbito universitario”. A partir de esto se avanzará en la puesta en marcha de acciones de sensibilización y formación de los distintos actores universitarios para poder, finalmente, tener una universidad libre de violencias.